Todo trabajador tiene que cumplir con el horario establecido por el contrato que firmó con su patrono. En el caso de la relación estudiante/profesor ese contrato es el prontuario (syllabus) del curso. Donde la universidad promocionó cual seria los horarios en los Programas de Clases que se publican antes de comenzar el semestre. Para que el estudiante tome una decisión informada.
Todo estudiante tiene el derecho de exigirle a su empleado (e.i. el profesor) a reportarse puntualmente al lugar de trabajo (e.i. salón de clases). Cuando un profesor llega tarde a una clase o se va temprano, lo que está haciendo es incumplir con su horario de trabajo. Si se paga por una clase de 5-8 pm, ese es el producto por el que se ha pagado. Si el profesor llega tarde a la clase o termina la clase temprano entonces lo que está haciendo es privarle de la propiedad que el estudiante ha pagado. Esta robándole el tiempo al estudiante.
Si esto ocurre el estudiante está en todo su derecho a exigir a su empleado que cumpla con lo pactado. De persistir la conducta el estudiante puede contactar a la institución que ha facilitado la contratación (e.i. la universidad) para que amoneste al profesor. Lo mismo sucede cuando este termina la clase antes de tiempo o cuando este se ausenta y no repone las horas.
Por otro lado si un estudiante decide no llegar a tiempo al salón de clase, irse temprano o simplemente no ir, los demás estudiantes no tienen que ser víctima de ese acto de dejadez, irresponsabilidad o simple asunto personal. Un estudiante que no llega a tiempo no tiene derecho a exigir que la clase se detenga para mostrarle lo que ya se ha presentado. Lo que ese estudiante tiene que hacer es pedir el material a otro estudiante luego que la clase hay terminado, o lanzarse a la magnanimidad de un profesor que ya ha completado con horario de trabajo.